Compatibilidad entre Leo y Leo
Leo (del 23 de julio al 22 de agosto) es un signo de fuego, fijo y regido por el Sol. Cuando se juntan dos personas de Leo, la relación tiene la fuerza y los puntos ciegos de un espejo. Estas son sus claves según la astrología, de los elementos y las modalidades al amor, la amistad y el trabajo.
Elemento: fuego con fuego
Las dos personas de Leo comparten el elemento fuego, el del entusiasmo, la acción y la confianza en sí mismos. Se reconocen enseguida: los dos necesitan movimiento, metas que les ilusionen y una vida con cierta intensidad. La atracción suele ser rápida y la energía, alta. El fuego con fuego se aviva, pero también se quema: cuando chocan, las discusiones son vivas, aunque rara vez rencorosas.
Modalidad: fijo con fijo
En cuanto a la modalidad, las dos personas de Leo son de modalidad fija, la de los signos que ocupan el centro de cada estación y, en la vida, sostienen y mantienen. Los dos son constantes, leales y difíciles de mover de sus convicciones. Eso da a la relación una estabilidad envidiable, pero cuando discrepan, ninguno cede con facilidad y los desacuerdos pueden enquistarse.
Un mismo regente
Leo está regido por el Sol, el astro de la vitalidad y de la expresión personal. Al ser el mismo signo, los dos responden al mismo regente: en esta relación, el Sol pone la calidez, el orgullo y las ganas de brillar en compañía, y lo hace por partida doble.
Compartir regente significa entenderse por instinto en lo esencial, pero también reconocer en el otro los mismos defectos que cuesta ver en uno mismo. Es una buena pareja para crecer si los dos se lo toman con humor.
Cómo se ven entre sí
Leo comparte con el fuego las ganas de vivir a lo grande; si saben repartirse el protagonismo, son un equipo imparable. Con alguien de su mismo signo, además, sabe de antemano qué le hace feliz y qué le molesta.
La distancia en el zodiaco: conjunción
Al ser el mismo signo, los dos Soles están en la misma zona del zodiaco: en astrología, eso es una conjunción, el aspecto de la fusión. Dos personas de Leo se reconocen como en un espejo, con lo bueno y con lo que cuesta ver en uno mismo. La afinidad es inmediata; el aprendizaje está en no reforzar los mismos defectos.
Puntos fuertes
- Comparten el mismo entusiasmo: no hace falta convencer al otro para lanzarse a un plan.
- Leo aporta calidez, generosidad y alegría; hace que la relación tenga brillo y celebraciones, y con dos personas de este signo esa cualidad se multiplica.
- Se entienden sin explicaciones, porque cada cual necesita lo mismo que el otro: admiración sincera, lealtad y que se reconozca lo que hace.
Roces y cómo llevarlos
- Dos fuegos pueden competir por quién lleva la razón o quién decide, y ninguno quiere ceder primero.
- Al ser fijos los dos, un desacuerdo puede convertirse en un pulso que nadie quiere perder.
- En Leo, su orgullo y su necesidad de protagonismo pueden chocar con quien también quiere decidir; entre dos personas de este signo, el defecto se duplica si nadie da el primer paso para suavizarlo.
Lo que ayuda a tratar con Leo vale aquí en las dos direcciones. Con Leo funciona reconocer en voz alta lo que hace bien y criticar en privado, nunca delante de otras personas.
En el amor
En el amor, la conjunción da una sensación de familiaridad inmediata: hay poco que explicar, aunque también poco contraste que despierte la curiosidad.
Leo ama a lo grande, con gestos visibles y mucha lealtad; necesita sentirse especial y que se reconozca lo que entrega. Dos Leo forman una pareja luminosa, generosa y muy leal; solo necesitan turnarse el foco para no competir por él.
En la amistad
Como amistad, el fuego doble es pura acción: deporte, viajes, retos y planes de última hora.
Leo es la amistad que organiza la fiesta, presta su casa y anima al grupo cuando hace falta. Con alguien del mismo signo al lado, la complicidad está asegurada desde el primer día.
En el trabajo
Como los dos son fijos, en el trabajo son incansables y terminan lo que empiezan, aunque les cuesta cambiar de método a mitad de camino.
Leo lidera con naturalidad y motiva a los demás; necesita reconocimiento y le cuesta aceptar un papel secundario. Dos personas de este signo en el mismo equipo necesitan repartirse las tareas según sus puntos fuertes, porque los tienen repetidos.
El signo solar es solo el principio
Todo lo anterior habla del signo solar, el que depende del día de nacimiento. Es una parte importante de la personalidad, pero no la única: la Luna describe cómo siente cada cual, Venus cómo quiere, Marte cómo desea y discute, y el Ascendente cambia por completo la forma de mostrarse. Dos personas de Leo y Leo pueden llevarse de maravilla o chocar sin parar según dónde estén esos otros planetas.
Por eso aquí no encontrarás un porcentaje de compatibilidad: con dos signos no se puede calcular. Lo que sí se puede calcular es la sinastría, la comparación de las dos cartas natales completas, planeta por planeta, con la fecha, la hora y el lugar de nacimiento de cada persona. Es lo que hace la compatibilidad de AUMRAMA.
La astrología es un lenguaje simbólico, no una ciencia: esta página es divulgativa y de entretenimiento.