Compatibilidad entre Tauro y Escorpio
Tauro (del 20 de abril al 20 de mayo) es un signo de tierra, fijo y regido por Venus; Escorpio (del 23 de octubre al 21 de noviembre), uno de agua, fijo y regido por Plutón (y Marte en la astrología tradicional). Cómo se llevan depende de cómo combinan esas piezas: lo repasamos una a una, y después lo aplicamos al amor, la amistad y el trabajo.
Elementos: tierra y agua
Tauro y Escorpio combinan tierra y agua, una mezcla tradicionalmente fértil. La tierra da forma y seguridad; el agua aporta emoción, ternura e intuición. Los dos buscan estabilidad y valoran la intimidad, así que suelen sentirse a salvo juntos. La tierra ayuda al agua a ordenar lo que siente, y el agua ablanda a la tierra. Su reto es no encerrarse demasiado en su mundo.
Modalidades: fijo y fijo
En cuanto a la modalidad, Tauro y Escorpio son de modalidad fija, la de los signos que ocupan el centro de cada estación y, en la vida, sostienen y mantienen. Los dos son constantes, leales y difíciles de mover de sus convicciones. Eso da a la relación una estabilidad envidiable, pero cuando discrepan, ninguno cede con facilidad y los desacuerdos pueden enquistarse.
Sus regentes
Tauro está regido por Venus, el planeta del afecto y del placer. El regente de Escorpio es Plutón (y Marte en la astrología tradicional), el planeta de la transformación.
En la relación, Venus pone la ternura, el gusto por lo bello y las ganas de agradar. Plutón, por el lado de Escorpio, aporta la intensidad, la lealtad profunda y la capacidad de renacer después de una crisis.
Venus y Marte forman la pareja clásica de la atracción en astrología: el deseo de ir hacia el otro y el gusto por disfrutar juntos. Esa diferencia, bien llevada, mantiene viva la chispa durante años.
Cómo se ven el uno al otro
Tauro ofrece al agua el suelo firme que necesita y recibe a cambio una ternura que le ayuda a expresar lo que siente. Escorpio, a su vez, encuentra en la tierra la lealtad y la estabilidad que le permiten bajar la guardia, algo que no hace con cualquiera.
La distancia en el zodiaco: oposición
Tauro y Escorpio son signos opuestos: están enfrentados en el zodiaco, a 180°. La oposición es el aspecto de la atracción de los contrarios. Comparten modalidad y sus elementos son complementarios, así que cada uno tiene justo lo que al otro le falta. Es una de las combinaciones más magnéticas, y también de las que más diálogo necesita.
Puntos fuertes
- Se dan seguridad mutua: uno sostiene en lo práctico y el otro, en lo emocional.
- Tauro da estabilidad, calma y la sensación de que hay un suelo firme bajo los pies.
- Escorpio pone profundidad, intensidad y una lealtad que no se rinde ante las crisis.
Roces y cómo llevarlos
- Pueden caer en la comodidad y evitar los cambios necesarios por miedo a perder lo que tienen.
- Al ser fijos los dos, un desacuerdo puede convertirse en un pulso que nadie quiere perder.
- Por parte de Tauro, su terquedad y su resistencia a los cambios pueden convertir un desacuerdo pequeño en un pulso largo.
- Por parte de Escorpio, los celos, el control y los silencios cargados pueden enrarecer el ambiente.
Con Tauro funciona avisar con tiempo de los cambios y demostrar con hechos lo que se promete.
Con Escorpio funciona la sinceridad completa: las verdades a medias se notan y rompen su confianza.
En el amor
En el amor, la oposición produce una atracción fuerte, casi de imán: se completan, y el reto es encontrar el punto medio en lugar de tirar cada uno hacia su lado.
Tauro va despacio, pero cuando se compromete lo hace en serio; expresa el cariño con detalles, con comida compartida y con presencia. Escorpio, en cambio, ama con intensidad y entrega completa; tarda en confiar, pero cuando lo hace es una presencia muy leal.
Para que funcione, Tauro necesita constancia, gestos concretos y tiempo para confiar sin que le metan prisa. Escorpio, por su lado, necesita confianza total, sinceridad y una conexión emocional de verdad.
En la amistad
Como amistad, es un vínculo tranquilo y fiel, de los que aguantan los años y las distancias.
Tauro es la amistad de toda la vida, la que aparece con un plato caliente cuando hace falta y no olvida un cumpleaños; Escorpio es la amistad que guarda los secretos, nota lo que no se dice y se queda en los momentos difíciles.
En el trabajo
Como los dos son fijos, en el trabajo son incansables y terminan lo que empiezan, aunque les cuesta cambiar de método a mitad de camino.
Tauro aporta método y resistencia; termina lo que empieza, aunque los cambios repentinos de planes le cuestan. Escorpio, por su parte, aporta concentración, estrategia y capacidad para investigar a fondo; rinde mejor con autonomía y objetivos que le importen.
El signo solar es solo el principio
Todo lo anterior habla del signo solar, el que depende del día de nacimiento. Es una parte importante de la personalidad, pero no la única: la Luna describe cómo siente cada cual, Venus cómo quiere, Marte cómo desea y discute, y el Ascendente cambia por completo la forma de mostrarse. Dos personas de Tauro y Escorpio pueden llevarse de maravilla o chocar sin parar según dónde estén esos otros planetas.
Por eso aquí no encontrarás un porcentaje de compatibilidad: con dos signos no se puede calcular. Lo que sí se puede calcular es la sinastría, la comparación de las dos cartas natales completas, planeta por planeta, con la fecha, la hora y el lugar de nacimiento de cada persona. Es lo que hace la compatibilidad de AUMRAMA.
La astrología es un lenguaje simbólico, no una ciencia: esta página es divulgativa y de entretenimiento.